— Chicos, quizás no es el
momento pero tengo que preguntarles algo –Dijo ella tímida– Es que encontré esta nota esta mañana y quería saber si
alguno la dejó en mi cama —Ella mostró la nota ante los chicos, Chris negó con
la cabeza al igual que Logan, Ryan se encogió de hombros, Chaz soltó un despreocupado:
“no” seguido de Justin; en ese momento fue cuando el miedo empezó a carcomerla
por dentro. Guardó el pequeño papel nueva vez en un bolsillo interno de su
bolso– Bien –Dijo satisfecha y con cierto temblor en su voz–
— ¿Por qué lo preguntas? –Preguntó Chaz–
— Sólo quería estar segura –Le respondió–
Los chicos siguieron riendo junto a las chicas, pero Taylor estaba pasos atrás, pensando. Decidió sacar el papel para examinarlo mejor.
Metió una mano en el mismo bolsillo donde lo había guardado, buscó y buscó, no estaba.
Trató de relajarse, pero no sería fácil. Respiró profunda y pesadamente, decidió olvidar la existencia de aquella nota y limitarse a seguir las instrucciones que esta le había dado, principalmente donde decía: “Sólo sonríe y recuerda que la persona que menos crees que es la correcta, es la que te hará feliz.”
— ¡Tay! –Gritó alguien, Caitlin–
— ¿Sí? –Contestó saliendo de sus pensamientos–
— Llegamos –Dijo ella ligeramente emocionada–
— Último día –Suspiró Ryan–
— No puedo creer que al fin salgamos de esta cárcel –Sonrió Chris ampliamente–
— Yo no puedo creer que ya no veremos al profesor de gimnasia, el es sexy –Se lamentó Payton, Ryan la fulminó con la mirada, ella rió– Pero nunca más que Ryan–Torció los ojos divertida–
— Aún no estoy segura si debo estar feliz o nostálgica –Confesó Taylor – Digo, al fin saldremos de aquí, pero nunca más volveremos –Admitió y bajó su mirada–
— Linda, no te preocupes –Justin la abrazó, después de que Charlotte saliera de sus vidas eran como mejores amigos– Nada en la vida dura para siempre –Besó su mejilla–
— Lamentablemente –Suspiró sintiendo como la nostalgia se apoderaba de su anatomía, pues, ni siquiera la vida misma duraba para siempre y ella lo tenía bien en claro–
— Las cosas son así, pero no debes sentirte mal por eso, no tienes la culpa –Le sonrió tiernamente, inspirándole confianza y protección– El destino sabe lo que hace, sino no estarías conmigo, los chicos y las chicas –Le animó Bieber–
— Tienes razón –Sonrió ella, subió su mirada hasta encontrarse con el rostro del castaño y sus hermosos ojos color miel. Ella sintió esas cosquillas en el estómago, esa sensación a la que muchos llaman “mariposas en el estómago”, últimamente las sentía mucho cuando estaba cerca de Justin, pero ella no sabía si sólo le atraía el chico, le gustaba o estaba enamorada de él–
— Así que, sonríe –Besó su frente, ella maldijo para sí, hubiera deseado que sus labios hubieran estado ahí arriba. La tos de Chris los separó, ella miró a los demás; Payton, Chaz, Ryan y Chris llevaban en sus rostros unas miradas pervertidas y pícaras al ver como Justin consolaba a la pequeña Taylor, mientras que Logan y Caitlin disfrutaban enternecidos de la escena. Justin la soltó, ella maldijo para sí nueva vez y sintió como le ardían las mejillas, producto del calor que había subido a ellas– ¿Vamos a clases? –Sugirió el canadiense intentando desviar las miradas de ellos dos–
— Justin, ya dile que te gusta –Se carcajeó Ryan–
— Y Taylor , tú admite que mueres por él –Se burló Chaz.
Para ayudar a Justin y Taylor el timbre sonó, la castaña se dirigió a su casillero para buscar su ipod, allí lo había dejado; rápidamente lo sacó y se dirigió al salón de Francés, debía hacer su examen.
— O’ Conelle, llega tarde. Tomé su examen y siéntese –El profesor Pierre le entregó su examen, ella se sentó junto a Samantha y comenzó a llenarlo, fue una de las primeras en terminar–
— Aquí tiene –Le dio el examen al profesor y salió del aula–
Su día se pasó entre bromas de los chicos acerca de ella y Justin, su examen de Inglés, las risas de sus amigos y ellas, los planes que tenían para ese verano, su conversación sobre la graduación y el baile de la misma...
Sin darse cuenta ya su día, su último día había terminado, ella se mostraba feliz, todos lo estaban.
— Voy a buscar las cosas de mi casillero –Sonrió Bieber y se marchó. Todos fueron camino a su taquilla, necesitaban sacar sus cosas, ya no habrían más clases– Mierda –Susurró el castaño, no sabía que haría, él debía ganar la confianza de Taylor , sabía todo lo que le sucedía a la castaña pero en algún momento tendría que revelarle quien era. Suspiró pesadamente y abrió su casillero, casi muere de un ataque al corazón cuando vio que dentro estaba Él, su guía. El tiempo se detuvo para todos, menos para ellos dos, obviamente– Señor –Dijo Justin firmemente–
— Justin...
— ¿Por qué lo preguntas? –Preguntó Chaz–
— Sólo quería estar segura –Le respondió–
Los chicos siguieron riendo junto a las chicas, pero Taylor estaba pasos atrás, pensando. Decidió sacar el papel para examinarlo mejor.
Metió una mano en el mismo bolsillo donde lo había guardado, buscó y buscó, no estaba.
Trató de relajarse, pero no sería fácil. Respiró profunda y pesadamente, decidió olvidar la existencia de aquella nota y limitarse a seguir las instrucciones que esta le había dado, principalmente donde decía: “Sólo sonríe y recuerda que la persona que menos crees que es la correcta, es la que te hará feliz.”
— ¡Tay! –Gritó alguien, Caitlin–
— ¿Sí? –Contestó saliendo de sus pensamientos–
— Llegamos –Dijo ella ligeramente emocionada–
— Último día –Suspiró Ryan–
— No puedo creer que al fin salgamos de esta cárcel –Sonrió Chris ampliamente–
— Yo no puedo creer que ya no veremos al profesor de gimnasia, el es sexy –Se lamentó Payton, Ryan la fulminó con la mirada, ella rió– Pero nunca más que Ryan–Torció los ojos divertida–
— Aún no estoy segura si debo estar feliz o nostálgica –Confesó Taylor – Digo, al fin saldremos de aquí, pero nunca más volveremos –Admitió y bajó su mirada–
— Linda, no te preocupes –Justin la abrazó, después de que Charlotte saliera de sus vidas eran como mejores amigos– Nada en la vida dura para siempre –Besó su mejilla–
— Lamentablemente –Suspiró sintiendo como la nostalgia se apoderaba de su anatomía, pues, ni siquiera la vida misma duraba para siempre y ella lo tenía bien en claro–
— Las cosas son así, pero no debes sentirte mal por eso, no tienes la culpa –Le sonrió tiernamente, inspirándole confianza y protección– El destino sabe lo que hace, sino no estarías conmigo, los chicos y las chicas –Le animó Bieber–
— Tienes razón –Sonrió ella, subió su mirada hasta encontrarse con el rostro del castaño y sus hermosos ojos color miel. Ella sintió esas cosquillas en el estómago, esa sensación a la que muchos llaman “mariposas en el estómago”, últimamente las sentía mucho cuando estaba cerca de Justin, pero ella no sabía si sólo le atraía el chico, le gustaba o estaba enamorada de él–
— Así que, sonríe –Besó su frente, ella maldijo para sí, hubiera deseado que sus labios hubieran estado ahí arriba. La tos de Chris los separó, ella miró a los demás; Payton, Chaz, Ryan y Chris llevaban en sus rostros unas miradas pervertidas y pícaras al ver como Justin consolaba a la pequeña Taylor, mientras que Logan y Caitlin disfrutaban enternecidos de la escena. Justin la soltó, ella maldijo para sí nueva vez y sintió como le ardían las mejillas, producto del calor que había subido a ellas– ¿Vamos a clases? –Sugirió el canadiense intentando desviar las miradas de ellos dos–
— Justin, ya dile que te gusta –Se carcajeó Ryan–
— Y Taylor , tú admite que mueres por él –Se burló Chaz.
Para ayudar a Justin y Taylor el timbre sonó, la castaña se dirigió a su casillero para buscar su ipod, allí lo había dejado; rápidamente lo sacó y se dirigió al salón de Francés, debía hacer su examen.
— O’ Conelle, llega tarde. Tomé su examen y siéntese –El profesor Pierre le entregó su examen, ella se sentó junto a Samantha y comenzó a llenarlo, fue una de las primeras en terminar–
— Aquí tiene –Le dio el examen al profesor y salió del aula–
Su día se pasó entre bromas de los chicos acerca de ella y Justin, su examen de Inglés, las risas de sus amigos y ellas, los planes que tenían para ese verano, su conversación sobre la graduación y el baile de la misma...
Sin darse cuenta ya su día, su último día había terminado, ella se mostraba feliz, todos lo estaban.
— Voy a buscar las cosas de mi casillero –Sonrió Bieber y se marchó. Todos fueron camino a su taquilla, necesitaban sacar sus cosas, ya no habrían más clases– Mierda –Susurró el castaño, no sabía que haría, él debía ganar la confianza de Taylor , sabía todo lo que le sucedía a la castaña pero en algún momento tendría que revelarle quien era. Suspiró pesadamente y abrió su casillero, casi muere de un ataque al corazón cuando vio que dentro estaba Él, su guía. El tiempo se detuvo para todos, menos para ellos dos, obviamente– Señor –Dijo Justin firmemente–
— Justin...
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¡Wow! No queda nada para que se acabe la novela y la verdad, me da pena que se acabe. Gracias, muchas gracias a las lectoras que habéis estado ahí siempre, siempre. Muchas gracias.
En especial a Nadia Redondo que siempre ha estado ahí apoyándome a que siga esta novela. Te quiero mucho princesa.
Su novela: foreverandalwaystaylor.blogspot.com
Es genial, la recomiendo mucho. Es perfecta.
Twitter: @soyunpanbiebah
Ask: ask.fm/soyunbolibic96
Tuenti: Alexandra Williams Scott
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