Charlotte viene todos los días a “estudiar” con Justin ya que estamos esta semana en un período de exámenes pues tendremos dos semanas de vacaciones antes de la graduación mientras preparan la escuela para ese día. De igual forma me pregunto que estudia Charlotte con Justin, al final de cuentas sólo los veo besándose, eso duele, duele mucho.
Yo aún me sigo preguntando por mi ángel guardián, me sigo preguntando si cree que le he estado dando vacaciones o porque nunca me salva de momentos vergonzosos o dolorosos.
— Taylor –Me llamó Charlotte– ¿Acaso no me escuchaste? –Preguntó con su voz chillona–Cuando te dije que me trajeras un vaso con agua te dije que me dieras el agua con la temperatura cálida, así temperatura medio ambiental y aparte te dije dos –Hizo énfasis en “dos”– Cubos de hielo, así que vuelve por donde viniste y tráeme lo que te especifiqué.
Un silencio incómodo se formó en aquel living mientras todos miraban mi expresión de rabia. Ella me tendió el vaso de cristal, el cual, al tomarlo, rompí con mi mano izquierda a causa del enojo, provocando algunas cortadas en mi mano y muñeca.
Todos, sorprendidos, me miraron.
— Maldita perra, rubia teñida, extensiones mal puestas, vete a la mierda y déjame vivir tranquila, eres una malcriada, insoportable, estúpida sin remedio, ¿Quisieras dejar de molestar en este lugar? Me tienes cansada con tus rabietas de niña consentida y todas las cosas que quieres que te aguantemos nosotros, pero ¿te soy sincera? El único capaz de eso ha sido Justin porque es una persona con un excelente corazón, la cual se merece algo mejor que una plástica como tú, muchas tetas y trasero no compran la inteligencia, eres solamente una cara boni…¿Qué bonita? De bonita no tienes ni la “b” pareces un conejo con dientes inmensos y nariz de elefante, no sé como todos te han soportado tanto tiempo, pero no soy tu mucama y ya exploté, sólo estás con Justin porque él no te ha dado sexo, porque él se respeta y no quiere a una prostituta como novia, pero dime, ¿Con cuántos te vas a ver cuando salgas de aquí? ¿Con cuántos te acuestas en una semana? No eres más que una ramera, y ¿Sabes qué? Quizás este no sea mi hogar pero sé que aquí no son bienvenidas las zorras, así que –Con mi mano derecha abrí la puerta, para no lastimarme más la izquierda– Puedes regresar de donde viniste, que ni siquiera llega a ser la casa más bonita del barrio más pobre de África –Concluí dejando a todos atónitos–
— Justin, amor ¿Vas a dejar que esta me hable así? –Preguntó indignada–
— Esta tiene nombre y apellido: Taylor O’ Conelle, la única que ha sido suficientemente mujer para ponerte en tu lugar, perra barata –Abrí más la puerta– Aún espero tu salida
— ¡Justin Drew Bieber, salgo de aquí hoy y tú y yo terminamos! –Le gritó al castaño–
— Pues da por terminada esta relación, porque tú de aquí te vas –Le respondió en un tono cortante–
— ¡Eres un completo idiota! –Le gritó y se paró en la puerta–Y tú –Me miró– Esto no queda así, imbécil –Salió de la casa hecha una furia–
— Taylor, eres mi ídolo –Dijo Sam seriamente, todos reímos–
— Justin, lo siento –Lo miré–
— Ya le iba a cortar –Me encogió de hombros– Además fue más divertido ver como tú le decías todo eso a la cara –Rió divertido–
— ¿Estás consciente de que tu mano y muñeca sangran a cantaros? –Preguntó Logan, preocupado–
— Al diablo –Reí– ¿Dónde hay alcohol? –Pregunté–
— Iré por el botiquín –Se levantó Chris y fue al baño de arriba–
— Yo limpiaré los vidrios –Rió Chaz y empezó a recoger todo–
— Así que ¿Tengo excelente corazón? –Me miró Justin, yo sólo sentí el rubor subir a mis mejillas.
Yo aún me sigo preguntando por mi ángel guardián, me sigo preguntando si cree que le he estado dando vacaciones o porque nunca me salva de momentos vergonzosos o dolorosos.
— Taylor –Me llamó Charlotte– ¿Acaso no me escuchaste? –Preguntó con su voz chillona–Cuando te dije que me trajeras un vaso con agua te dije que me dieras el agua con la temperatura cálida, así temperatura medio ambiental y aparte te dije dos –Hizo énfasis en “dos”– Cubos de hielo, así que vuelve por donde viniste y tráeme lo que te especifiqué.
Un silencio incómodo se formó en aquel living mientras todos miraban mi expresión de rabia. Ella me tendió el vaso de cristal, el cual, al tomarlo, rompí con mi mano izquierda a causa del enojo, provocando algunas cortadas en mi mano y muñeca.
Todos, sorprendidos, me miraron.
— Maldita perra, rubia teñida, extensiones mal puestas, vete a la mierda y déjame vivir tranquila, eres una malcriada, insoportable, estúpida sin remedio, ¿Quisieras dejar de molestar en este lugar? Me tienes cansada con tus rabietas de niña consentida y todas las cosas que quieres que te aguantemos nosotros, pero ¿te soy sincera? El único capaz de eso ha sido Justin porque es una persona con un excelente corazón, la cual se merece algo mejor que una plástica como tú, muchas tetas y trasero no compran la inteligencia, eres solamente una cara boni…¿Qué bonita? De bonita no tienes ni la “b” pareces un conejo con dientes inmensos y nariz de elefante, no sé como todos te han soportado tanto tiempo, pero no soy tu mucama y ya exploté, sólo estás con Justin porque él no te ha dado sexo, porque él se respeta y no quiere a una prostituta como novia, pero dime, ¿Con cuántos te vas a ver cuando salgas de aquí? ¿Con cuántos te acuestas en una semana? No eres más que una ramera, y ¿Sabes qué? Quizás este no sea mi hogar pero sé que aquí no son bienvenidas las zorras, así que –Con mi mano derecha abrí la puerta, para no lastimarme más la izquierda– Puedes regresar de donde viniste, que ni siquiera llega a ser la casa más bonita del barrio más pobre de África –Concluí dejando a todos atónitos–
— Justin, amor ¿Vas a dejar que esta me hable así? –Preguntó indignada–
— Esta tiene nombre y apellido: Taylor O’ Conelle, la única que ha sido suficientemente mujer para ponerte en tu lugar, perra barata –Abrí más la puerta– Aún espero tu salida
— ¡Justin Drew Bieber, salgo de aquí hoy y tú y yo terminamos! –Le gritó al castaño–
— Pues da por terminada esta relación, porque tú de aquí te vas –Le respondió en un tono cortante–
— ¡Eres un completo idiota! –Le gritó y se paró en la puerta–Y tú –Me miró– Esto no queda así, imbécil –Salió de la casa hecha una furia–
— Taylor, eres mi ídolo –Dijo Sam seriamente, todos reímos–
— Justin, lo siento –Lo miré–
— Ya le iba a cortar –Me encogió de hombros– Además fue más divertido ver como tú le decías todo eso a la cara –Rió divertido–
— ¿Estás consciente de que tu mano y muñeca sangran a cantaros? –Preguntó Logan, preocupado–
— Al diablo –Reí– ¿Dónde hay alcohol? –Pregunté–
— Iré por el botiquín –Se levantó Chris y fue al baño de arriba–
— Yo limpiaré los vidrios –Rió Chaz y empezó a recoger todo–
— Así que ¿Tengo excelente corazón? –Me miró Justin, yo sólo sentí el rubor subir a mis mejillas.
— Siempre estás ahí cuando te necesito, por eso creo que sí lo tienes –Sonreí y Chris llegó con el botiquín en la mano–
— Empecemos –Me miró aceptando aquel desafío y empezó a curar mis heridas, al primer contacto del alcohol con mi piel me estremecí y unas cuantas lágrimas empezaron a salir de mis ojos, pero Justin, como siempre, tomó mi otra mano y la apretó levemente recordándome que él estaba ahí, para mí–
Cuando Chris terminó yo tenía mi mano y muñeca vendadas, Chaz había recogido todos los cristales del suelo y nosotros seguimos estudiando Historia.
— Odio historia –Dijo Caitlin dejando de lado su libro–
— ¿Qué tal si lo hacemos más divertido? –Propuso Ryan–
— ¿Cómo? –Preguntamos Logan y yo–
— Haremos un juego, las tres primeras personas en juntar cinco respuestas correctas sobre preguntas sobre las clases de Historia enviarán a tres personas más para ser sus esclavos por una semana
— Interesante –Sonrió Sam–
— Soy bueno en historia –Rió Chaz–
— Estoy jodida –Admití al tiempo en que los demás reían ante mi reacción– Bien, yo haré las preguntas –Me ofrecí–
— Comienza –Dijo Payton–
— ¿Cuándo comenzó y cuándo terminó la Revolución Francesa? –Pregunté, Logan dijo–
— Se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789 y finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799.
— Correcto –Sonreí– ¿Cuáles fueron las trece colonias de Norteamérica?
— Nuevo Hampshire, Massachusetts, Rhode Island, Connecticut, Nueva York , Nueva Jersey, Pensilvania , Delaware, Maryland , Virginia, Carolina del Norte , Carolina del Sur y Georgia –Contestó Sam–
Y así continuamos hasta que misteriosamente los ganadores fueron Caitlin, Ryan y Chris mientras cada uno eligió a su esclavo/a. Caitlin eligió a Sam y la hizo ordenar sus zapatos por orden de color diciendo que sólo quería verla “sufrir” y ponerle una tarea boba, Ryan eligió a Chaz y lo hizo cocinarle galletas, las cuales quedaron del asco, y por último Chris quien eligió a Justin y lo hizo bañarlo...”Gay” lo llamamos todos al tiempo en que reíamos de él.
Increíblemente nos aprendimos todo, fue fácil y divertido, incluso empezamos a estudiar para Biología, el examen del miércoles lo cual estuvo fácil y terminamos extremadamente rápido, mañana no tendríamos que estudiar, sólo repasar.
Nadie quería lavar los paltos o cocinar, así que ordenamos pizza aún sin importarnos que fueran las 10:00pm y el repartidor debía estar cansado.
Fui la primera en terminar de comer, les di a todos las buenas noches y subí mi habitación, me duché, cepillé, fui al walk-in-closet y me puse mi pijama. Al salir de él estaban las chicas hablando y viendo tv sentadas sobre el pequeño sofá de tres personas que en esa “mini-suite” había.
— Buenas noches –Les dije y sonreí–
— Buenas noches –Contestaron al unísono mientras yo me metí bajo las sábanas de mi cama, me arropé hasta la cabeza y quedé dormida sobre aquella cama hasta la mañana siguiente cuando Chaz me despertó–
— ¡Despierta Taylor! –Gritaba mientras saltaba DESNUDO en mi cama–
— ¡¿Qué mierda haces desnudo?! –Le grité al despertar. No me malinterpreten, no vi “esa” parte de su cuerpo, él estaba de espaldas, o sea que sí vi su trasero, pero NADA más–
— Empecemos –Me miró aceptando aquel desafío y empezó a curar mis heridas, al primer contacto del alcohol con mi piel me estremecí y unas cuantas lágrimas empezaron a salir de mis ojos, pero Justin, como siempre, tomó mi otra mano y la apretó levemente recordándome que él estaba ahí, para mí–
Cuando Chris terminó yo tenía mi mano y muñeca vendadas, Chaz había recogido todos los cristales del suelo y nosotros seguimos estudiando Historia.
— Odio historia –Dijo Caitlin dejando de lado su libro–
— ¿Qué tal si lo hacemos más divertido? –Propuso Ryan–
— ¿Cómo? –Preguntamos Logan y yo–
— Haremos un juego, las tres primeras personas en juntar cinco respuestas correctas sobre preguntas sobre las clases de Historia enviarán a tres personas más para ser sus esclavos por una semana
— Interesante –Sonrió Sam–
— Soy bueno en historia –Rió Chaz–
— Estoy jodida –Admití al tiempo en que los demás reían ante mi reacción– Bien, yo haré las preguntas –Me ofrecí–
— Comienza –Dijo Payton–
— ¿Cuándo comenzó y cuándo terminó la Revolución Francesa? –Pregunté, Logan dijo–
— Se inició con la autoproclamación del Tercer Estado como Asamblea Nacional en 1789 y finalizó con el golpe de estado de Napoleón Bonaparte en 1799.
— Correcto –Sonreí– ¿Cuáles fueron las trece colonias de Norteamérica?
— Nuevo Hampshire, Massachusetts, Rhode Island, Connecticut, Nueva York , Nueva Jersey, Pensilvania , Delaware, Maryland , Virginia, Carolina del Norte , Carolina del Sur y Georgia –Contestó Sam–
Y así continuamos hasta que misteriosamente los ganadores fueron Caitlin, Ryan y Chris mientras cada uno eligió a su esclavo/a. Caitlin eligió a Sam y la hizo ordenar sus zapatos por orden de color diciendo que sólo quería verla “sufrir” y ponerle una tarea boba, Ryan eligió a Chaz y lo hizo cocinarle galletas, las cuales quedaron del asco, y por último Chris quien eligió a Justin y lo hizo bañarlo...”Gay” lo llamamos todos al tiempo en que reíamos de él.
Increíblemente nos aprendimos todo, fue fácil y divertido, incluso empezamos a estudiar para Biología, el examen del miércoles lo cual estuvo fácil y terminamos extremadamente rápido, mañana no tendríamos que estudiar, sólo repasar.
Nadie quería lavar los paltos o cocinar, así que ordenamos pizza aún sin importarnos que fueran las 10:00pm y el repartidor debía estar cansado.
Fui la primera en terminar de comer, les di a todos las buenas noches y subí mi habitación, me duché, cepillé, fui al walk-in-closet y me puse mi pijama. Al salir de él estaban las chicas hablando y viendo tv sentadas sobre el pequeño sofá de tres personas que en esa “mini-suite” había.
— Buenas noches –Les dije y sonreí–
— Buenas noches –Contestaron al unísono mientras yo me metí bajo las sábanas de mi cama, me arropé hasta la cabeza y quedé dormida sobre aquella cama hasta la mañana siguiente cuando Chaz me despertó–
— ¡Despierta Taylor! –Gritaba mientras saltaba DESNUDO en mi cama–
— ¡¿Qué mierda haces desnudo?! –Le grité al despertar. No me malinterpreten, no vi “esa” parte de su cuerpo, él estaba de espaldas, o sea que sí vi su trasero, pero NADA más–
No hay comentarios:
Publicar un comentario